CONSEJOS ANTES DE VIAJAR

1. Preparación, preparación, preparación

Antes de hacer cualquier viaje de muchos kilómetros, hay que revisar el funcionamiento mecánico del vehículo. Los niveles de fluidos como aceite y refrigerante o el estado de los frenos son fundamentales.

Lo que sí es imprescindible es revisar el estado de los neumáticos. Son los elementos sobre los cuales reposa todo el peso del vehículo y de los que más sufren con el calor (que aumenta con la fricción). Hay que comprobar su presión, desgaste, alineación y 'marcas sospechosas' como grietas para evitar sustos.

También es recomendable revisar el sistema de aire acondicionado, rellenarlo en caso de que lo requiera y revisar los filtros de aire, que suelen cambiarse cada dos años o 15.000 kilómetros.

2. Estar cómodo hace maravillas

Los viajes largos implican estar sentados muchas horas tras el volante, normalmente bajo el inmisericorde sol estival y, a veces, en atascos que parecen interminables.
 
La ropa fresca es tu mejor aliado.  Aunque pueda parecer contradictorio, las mangas largas son recomendables, pues evitan el contacto constante del sol en la piel. Conducir sin camiseta no es muy sensato ya que puede causar rozaduras con el cinturón.

Las zapatillas óptimamente serán ligeras y finas, pero siempre cerradas, ya que conducir con chanclas puede comprometer la seguridad de la conducción, al salirse con facilidad o engancharse en los pedales. Si bien no está tipificado concretamente como infracción, dependerá del agente determinar si "los conductores están en todo momento en condiciones de controlar sus vehículos" y muchos se han topado ya con 80 euros de multa.

3. El Sol

No hace falta que subrayemos la potencia del sol en nuestro país. Pero por ello, conviene evitar conducir bajo las horas cuando más intenso es. El calor afecta tanto a los conductores como a los vehículos, poniendo a prueba su resistencia mecánica. Por ello, siempre atentos al indicador de temperatura del motor.